Decidir por ti mismo es la mejor manera de protegerte
Nadie sabe qué le deparará el futuro. Una enfermedad, un accidente o simplemente el paso de los años pueden hacer que, en algún momento, necesitemos que otra persona tome decisiones por nosotros. Los poderes preventivos son la herramienta legal que permite elegir hoy, con plena capacidad y libertad, quién queremos que nos ayude si mañana nuestra situación cambia. No se trata de miedo, sino de previsión y autonomía.
¿Qué son los poderes preventivos?
Los poderes preventivos son un documento notarial mediante el cual una persona (el otorgante) designa a una o varias personas de confianza para que actúen en su nombre si en el futuro pierde la capacidad de decidir por sí misma.
A diferencia de un poder ordinario, que se extingue cuando la persona deja de tener capacidad, los poderes preventivos están pensados precisamente para ese momento, y siguen vigentes cuando la persona necesita una figura de apoyo.
Con este instrumento se pueden regular cuestiones como:
- La gestión del patrimonio y las finanzas personales.
- La toma de decisiones sobre la salud y los tratamientos médicos.
- La administración de una vivienda o de un negocio familiar.
- El cuidado personal y el bienestar cotidiano.
¿Por qué es importante hacer un poder preventivo?
Muchas personas piensan que estas decisiones ya quedan resueltas por ley o por la familia, pero la realidad es distinta. Sin unos poderes preventivos, si una persona necesita una figura de apoyo para decidir, debe ser un juez quien determine quién asumirá su representación, mediante un proceso judicial que puede ser largo, costoso y emocionalmente desgastante para los seres queridos.
Hacer un poder preventivo antes de que llegue ese momento permite:
- Elegir tú mismo a la persona de confianza que te representará.
- Definir con precisión qué decisiones podrá tomar y con qué límites.
- Evitar procesos judiciales.
- Dar tranquilidad a la familia, que sabrá exactamente cómo actuar.
Cómo hacer un poder preventivo en Cataluña
Una de las dudas más frecuentes es cómo hacer un poder preventivo de manera correcta. El proceso es sencillo si se cuenta con el apoyo adecuado: hay que elegir a la persona de confianza, definir qué decisiones podrá tomar y formalizarlo ante notario, ya que requiere escritura pública.
En Cataluña, la regulación de los poderes preventivos se encuentra en el Código Civil de Cataluña, que establece las garantías necesarias para que este instrumento proteja realmente la voluntad de la persona que lo otorga.
Planificar hoy, vivir con más tranquilidad mañana
Los poderes preventivos no son un trámite para «cuando seamos mayores», sino una decisión responsable que se puede tomar en cualquier etapa de la vida adulta. Anticiparse permite que, si algún día necesitamos ayuda, esta llegue de la mano de quien nosotros mismos hemos elegido, y no de un proceso impersonal.


